lunes, 8 de marzo de 2010

Road Show Pt.3: Las luces y los sueños

En mas de un sentido, esto era un maldito sueño. El flash incesante de las cámaras era embriagador, y nosotros eramos el primer objetivo para quien veía a través de las mirillas. Ser parte de la alfombra roja en tan elegante evento no había sido nuestra principal meta pero si era algo que queríamos acontecer.
Estábamos en un cielo rodeado de estrellas, personajes caminaban mirando a lo lejos las pancartas que anunciaban los horarios, veíamos a nuestros héroes de la infancia colearse por entre la gente con su talante tan fino tan desarrollado tan formal, y nosotros sentados en la tarima mas alta esperando nuestro turno de participar en la ronda de preguntas que se le hacia a cada grupo de invitados. A lo lejos también se podía ver a las señoritas de tacón alto y tafetán rojo con los micrófonos al final de la mano, haciendo preguntas con sus sonrisas de ceniza, todo se movía en este mundo animal de los diamantes y talento. Por las bocinas, y muy curiosamente, el ritmoteo de la musica Jazz se escuchaba, siempre me pregunto que quien habia encontrado la relacion entre la musica tan avida y revolucionara como aquella a lo tradicional de la convencion de cabezas e ideas, con el solo proposito de hacerse ver y conocer, agradeciendo con labios falsos lo agradecidos que estaban o no de la estatuilla de metal compuesto que se les ponia en ese momento en las manos.
Habia llegado nuestra propia diva de cristal y sentose entonces en una silla que habian puesto a lado, nos recomendo con palabras palidas y carentes de color como actuar en frente a la camara.
-Recuerden bien de nunca dar la nuca. - Le oí comentar, creo que ese dia no era el mejor para mi, pues todo era un movimiento continuo como una foto mal revelada que se habia emborronado, y entre toda esa actividad, destacaba su carita palida.
Y a pesar del ajetreo, recuerdo con precisión lo que ella habia decidido ponerse, en contra de todo lo que nuestro representante podia haber dicho. Un vestido que habia que admirar con sus riqueza de colores y la sonrisa de quien lo traia haciendo encaje perfecto. Un tejido tradicional de la cultura mexicana con lineas paralelas horizontales en tantos distintos tonos que daba dificultad ponerle una descripcion que no fuera la de verla cara a cara. Y así mismo nos encontramos cuando yo dirigí mi mirada hacia su frente y encontre su vista, uno a uno, como cometas que orbitaban y se encontraban, asi estabamos clavados yo en ella y ella en mi.
De pronto, una luz directo hacia nosotros me hizo despertar del trance de sus ojos voltee a ver a la reportera presentandonos en voz alta como "los Jelly Roll Morton de nuestra epoca" y me hizo pensar que si ella en verdad sabria cual nombre estaba diciendo o solo lo habia leido de una pequeña pantalla sin darle importancia a las palabras. Lo segundo siendo, a la vez, lo mas probable y lo mas absurdo.


Continuara...

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