lunes, 8 de marzo de 2010

Road Show Pt.1: No Hago Otra Cosa Que Pensar En Ti.

Buscaba direccion y me perdi, en un millon de palabras gastadas, buscaba una cancion y descubri que no se me ocurre nada.

Mi. Sol. Fa Sotenido. La.

Peleaba con el tiempo, con la sobredosis y la cirrosis, con los problemas latentes y los que causa que tu lado de la cama nunca se ocupe. Tirado de lado, viéndote dormir, no creo que haya algo mas que este momento. Con la guitarra en mano, tocando acordes disonantes pues mi mente estaba en otra parte, experimentando con las notas, con los acordes, con los sueños y mis ojos que no puedo despegar de tu cara, el reborde de tu mandíbula, y ese color de piel tan característico que hacia que la gente te recordara después de soltar el micrófono en las avenidas y las desdenes de los shows. ¿ Había ganado o perdido con tu cercanía? En el escenario ciertamente eramos mas que dos, y la sinergia que flotaba a nuestro alrededor con el liricismo nato que fluye cuando uno se encuentra en su mas sagrado nirvana, y claro después de todo, ese nirvana eras tu. O tan siquiera, la "tu" imaginaria que flotaba en los superficiales rios de mi cabeza, siendo llevada de aqui alla por las arterias y regresado por las venas, un ciclo interminable de existir y no existir, de estar y no estar, ahora entiendo porque Hamlet tenia tantos problemas en su mente.
Me acerque un poco mas y deje la guitarra a un lado, como podia que algo tan bello se acercara tanto a mi, pero a la vez, se escondiera siempre tras mantos inexplicables, como si tuviera miedo de que la fuera a atacar, tendria sus razones para protegerse pero si me dejara calmar sus penas en compresas de agua fría, y si fuera yo quien le secara sus mejillas de las lagrimas, no estaria ahorita el lector disfrutando de esta lectura, que si bien no es el homenaje artistico que ella se merece, tan siquiera es un intento, me quedo mejor con este grito de desamor que solo con aire entre los dedos.
En ese entonces, el futuro se veía indiscernible, claro, no era exactamente el pasado que queria yo tener, pero ahi lo tienen como un cuadro recien pintado con la pintura en serenacion, como una descripción homologa o como un buen jazz, la improvisación idiopatica de un guitarrista enamorado de una entidad perfecta, que era a la vez la vocalista principal de un ensamble retorico y la que llevaba en voz a toda creacion que despues de una noche inestable anotaba en una libreta bloc. Después, ambos sujetando la guitarra de medio lado cantando por primera vez lo que seria arte de primavera, de convenio y de sostén, mis ruedas auxiliares que me permiten no recaer en la droga de tus besos, o en la droga de la falta de ellos. La primera (de muchas canciones) que te escribí (escribo/escribire) no tenia siquiera tenia letra pero si que tenia una historia que contar, de las pocas veces que toda la melodía tenia un tono si no optimista, tan siquiera positivo, era mi manera de darte las gracias por las tardes con helado, por dormir bajo una noche sin luna, por sostenerme de la mano, y en especial por el primer beso que nos dimos. ¿Quien iva a pensar? Que tras pocos minutos, ya estaria encantado. Tenias el pelo castaño cuando te conoci charlando inocentemente con tus mas cercanos amigos, no hubo nada diferente en tu manera de mirar, y aunque siempre fuiste una niña muy hermosa, era algo mas que me atrajo y confesarle mi amor a tu amiga, me fue necesario, jugaba a arriesgar lo que fuese por conocer tus manías. Sinceramente, no pensé que fuera a llegar a esto, era solo un niño dejándose caer por primera vez en el juego del amor, imagínate mi euforia al saber que también era también tu primera vez.

En el presente, despertaste. No se que llegaste al pensar al verme posado de medio lado en frente de ti, con mi cabeza inmersa en la imaginación, pero de cualquier manera sonreíste, y también lo hice yo. Ahí estábamos, postrados absurdamente, tu con tu habito de dormir en el piso con los pies sobre la cama y yo acostado cerca, sonriendo como bobos, sin querer buscar una razón ni tino. Estaba tan concentrado en mirarte, que cuando tus labios se movieron solo alcance a oír tu "Hola, Corazón." a la lejanía y eso fue lo que me trajo a tumbos de regreso a la realidad. La eternidad y la muerte me podrían encontrar aquí, yo sin chistar aceptaría su hechizo, si quedarme en este momento para siempre fuera mi castigo, me encontraba frente a la mas dulce condena. Alcance a pasar las yemas de mis dedos por la curvatura oblicua de tus mejillas, conectando uno a uno de tus poros creando figuras y pintando hermosisimas obras maestras que solo fueran hechas de piel y pecas, de nada y miel. Tenia que contestarte alguna palabra, algún signo de vida que no fuera mi sonrisa, y yo creo que hasta el viento dentro de mis pulmones reflexionaba porque el "Hola" salio como un soplido, como una caricia. Con mi mano en tu piel, y nuestras espaldas en el piso, con nuestros sueños volando alto, y nosotros tras de ellos, así empezó Road Show.

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